Mi propuesta:

Sigue los puntos que te cuento a continuación por un mínimo de 4 semanasLo ideal serían 6 semanas, o incluso más tiempo si puedes.

Para descubrir tu propósito de vida, se necesita un tiempo para que tu cuerpo, tu mente y tus emociones se alineen.Debe haber básicamente un acoplamiento mente-corazón, y para que eso suceda hay que hacer un trabajo previo.

Vamos, ¡que no sucede por arte de magia!

#1 Tómate un año sabático (o un tiempo donde te alejes de la sociedad)

Necesitas un detox radical de influencias externas.

Como te comentaba, mínimo 6 semanas. Pero cuanto más tiempo te cojas, mucho mejor. Más profundo podrás llegar.

Necesitas tomarte un tiempo para ti, y sólo para ti, alejada de tu entorno habitual, de tu familia y de tus amigos para centrarte en una única cosa: tu desarrollo personal. Sin interferencias externas.

Aunque no seas consciente de ello, estás fuertemente condicionada por tu entorno. Las creencias de tus padres, de tus amigos, de la sociedad en general no te favorecen en nada para crecer, pues ellos, básicamente, están atascados en el sistema, en sus miedos, en sus zonas de confort y en la búsqueda eterna de seguridad.

Con lo cual, estar constantemente a su lado es estar constantemente “respirando aire contaminado”. Sin darte cuenta, esas creencias colectivas se van instalando más y más profundamente en ti y aunque tú quieras salir de esa espiral, estando entre ellos, te va a ser mucho más difícil.

Por ello, necesitas irte un tiempo. En soledad verás más claro quién eres y qué camino quieres seguir.

¡Un año sabático será un excelente momento para dedicarte única y exclusivamente a este propósito!

#2 Regresa a la naturaleza y conecta con ella

La Madre Tierra es el lugar donde más podrás sanar y reconectar contigo misma. Ella te recordará cosas que has olvidado, descorchará tu potencial creativo, te abrazará con su infinito amor, y sentirás un poder enorme.

Yo me pasaba horas y horas en ella, caminando descalza, contemplando el paisaje, mirando las mariposas volar, contemplando una preciosa puesta de sol.

La clave está en salir de casa, de los edificios, de las ciudades, los ruidos y la contaminación para volver al lugar de donde vienes: la naturaleza.

Báñate en el mar, pasea por la montaña, medita debajo de un árbol, planta tus pies en la tierra, báñate en el río, mójate bajo la lluvia… y verás como tu cuerpo poco a poco se irá reconectando solo.

#3 Purificación física, mental y emocional

Para mí este punto es esencial. Para encontrar tu propósito de vida debes elevar tu nivel de consciencia, pero eso es casi totalmente imposible si tu cuerpo, tu mente y tus emociones están totalmente “contaminadas”. Es decir, son negativas o están impuras.

Debes intentar ser lo más puro posible y recuperar tu inocencia, como cuando eras un niño.

Si habitualmente sientes miedo, celos, envidia, pesimismo, estrés, odio, resentimiento, avaricia, rigidez o muchos otros tipos de manifestaciones emocionales y psico-corporales negativas, te va a ser difícil avanzar porque estarás “atascado” en emociones y sentimientos de baja vibración.

Para poder evolucionar, debes ascender a dimensiones de frecuencia más elevada y para ello debes trabajar a estos tres niveles de los cuáles te estoy hablando.

A nivel físico: Lleva una dieta sana y equilibrada, vegetariana si es posible, come lo justo y necesario y sin avaricia. Evita azúcares y productos procesados.

No consumas intoxicantes ni drogas. No fumes y no bebas alcohol.

Si puedes (sólo si puedes) haz un ayuno o semi-ayuno. Sino, come con las pautas que te marcaba ahora.

Duerme las horas necesarias. Descansa bien. Desconecta internet y todo tipo de ondas electromagnéticas a tu alrededor.  Busca un lugar lo más natural posible.

Haz algo de ejercicio, ¡yoga sería ideal!

A nivel mental: Observa tus pensamientos y controla que éstos no se te vayan constantemente al pasado o al futuro. Intenta mantenerte en el aquí y ahora.

No juzgues, no critiques, no te burles de nadie. Intenta ser lo más positivo posible y alejar todo tipo de pensamientos negativos hacia ti mismo o hacia los demás.

Medita, limpia tu mente de impurezas. Deja que salga todo “lo estancado” hacia el exterior.

A nivel emocional: No dejes que sentimientos negativos de odio, celos, envidia, miedo o rencor puedan más que tú.

Intenta abrir tu corazón, y vive desde el amor. ¡Esto es importantísimo!

Mira al mundo y a las personas con amor. Intenta sentir compasión por todos los seres vivos que te rodean, ¡hasta de un pequeño ratón que quiera entrar en tu casa!

Todo lo que des, te será devuelvo.  Sé amor y recibirás amor.

Sé tolerante y comprensivo con los demás, y los demás lo serán contigo.

El Universo te recompensará con ello, seguro.

#4 Medita

Es importante que medites lo más frecuentemente posible. Dependiendo de tu práctica en la meditación podrás marcarte una rutina u otra.

Si nunca has meditado, empieza meditando diariamente mínimo 10 minutos. Luego ves aumentando hasta que puedas meditar 30 min o incluso 1 hora.

Meditando en el aquí y ahora, volviendo a la respiración y las sensaciones de tu cuerpo una y otra vez, sin engancharte, sin juzgarte, sin etiquetarte como “mejor” o “peor”, simplemente dejando que sean las cosas tal como son, notaras muchos cambios en tu vida.

La mente irá bajando el nivel de revoluciones. Aprenderás a controlar tus pensamientos, a detectarlos y a volverte menos reactivo cuando algo no es como a ti te gustaría.

Esta capacidad de auto-observación y control del pensamiento es muy importante para poder transformar tu vida… ¡sino serás eternamente preso de tu mente y de tu ego!

#5 Aléjate de ostentaciones y lujos

Se trata de vivir durante un tiempo una vida lo más sencilla posible. Tal como te comentaba, en mi estancia durante el retiro de meditación, vivía una vida muy sencilla, básicamente meditando y conectada con la naturaleza.

Apaga la tele, desconecta de las redes sociales, prescinde de tu plancha de pelo o de pintarte las uñas, viste con 2 o 3 mudas de ropa, deja de preocuparte por tu imagen o aspecto físico. No necesitas super coches, mega gafas de sol, zapatos de charol ni bolsos de piel para encontrarte a ti mismo. Todo lo contrario: necesitas quitarte necesidades. Vivir con menos, es más.

Tan solo necesitas silencio y escucha. ¡Poco más! (¡Ni que sea por sólo un tiempo!) Siempre tendrás tiempo de volver a tu vida llena de comodidades y donde “no te falte de nada”.

Al alma le gusta la sencillez, lo auténtico y natural ¡Recuerda esto!

#6 Vive en el momento presente

Practica minfullness. Esto significa hacer las cosas con presencia, con consciencia del momento presente.

Habitualmente acostumbramos a hacer varias cosas al mismo tiempo y llevamos al cuerpo y la mente como locos. Estamos en el “aquí” pensando en lo que haremos luego, mañana, en verano, cuando me jubile. De ese modo, la mente no encuentra nunca la paz.

Intenta hacer una cosa a cada vez. Come lento. Camina lento. Vigila cuando cierres la puerta. Sé consciente de cuando coges el cepillo de dientes o cuando subes las escaleras.

El poder del Ahora es pura magia, ¡sino que te lo diga Eckhart Tolle!

#7 Expresa gratitud

Sólo un corazón agradecido se llena de bendiciones. Una persona que siempre se queja de todo, que nunca está contento con nada, que todo le sabe a poco, que no se conforma con lo que tiene… es por naturaleza una persona infeliz.

La gratitud tiene un poder enorme para transformarnos, pues nace del amor y la aceptación. Cuando nos alineamos con esta frecuencia, es mucho más fácil escuchar la voz de nuestra alma.

#8 Haz visualizaciones

 Visualiza la vida que sueñas o que sucede eso que tú quieres que suceda.

Por ejemplo, si lo que quieres es encontrar tu propósito de vida, visualízate como estás meditando y de repente, te llega la plena inspiración sobre tu propósito. O imagina que vas caminando por la calle, y ves un símbolo o te cruzas con una persona, o te encuentras un papel en el suelo que “te da la clave”.

Visualizar es imaginar. ¡Echa mano de tu imaginación!

Lo que creas en tu mente, lo estás creando en la realidad.

¡Es una ley metafísica del universo!

#9 Trabaja con afirmaciones positivas

Coge una hoja y un bolígrafo y anota en ella lo que quieras que suceda en tu vida.

Por ejemplo:

“Recibo las señales necesarias del universo que me guían para encontrar mi propósito”

“La abundancia se manifiesta en mi vida”.

Luego, guarda esta lista en un lugar cercano y que esté a mano.

Léela cada día lo primero al levantarte, lo último antes de acostarte y más veces durante el día si te acuerdas”.

Si tienes 5 min. libres que sea para trabajar con estas afirmaciones. El inconsciente trabaja en piloto automático, funciona (pero solo funciona si te lo crees de verdad)

Puedo decirte que yo he hecho este ejercicio a lo largo de toda mi vida… ¡y han acontecido verdaderos milagros!

#10 Cree ciegamente en que te llegaran todas las respuestas

Ahora solo te falta tener FE. CONFIANZA en ti mismo y en que todo te llegará.

La clave está en no desanimarse mientras las señales no llegan cuando tú lo esperas.

Las señales (o las respuestas), llegan cuando el Universo así lo considera, o cuando tú has completado una serie de aprendizajes que tenías pendientes y estás listo para pasar al siguiente nivel.

Así pues, se paciente. Y vive cada uno de tus días con entrega, con pasión y con ilusión de saberte que ya estás en el camino adecuado.

Fuente: María Milkhailova