La psicología positiva demuestra que el optimismo es uno de los grandes factores del bienestar y que, además, todos podemos cultivarlo.

Imagina que eres un hada madrina y que puedes dar a tus ahijados el don del optimismo o del pesimismo, ¿cuál otorgarías? ¿Y si pudieras escoger entre ser pesimista u optimista? Tal vez es una pregunta muy obvia, pues casi todos sabemos que el optimismo es algo deseable, pero ¿por qué?

La ciencia del optimismo

A veces lo que sabemos de manera intuitiva dista de lo que nos dice la ciencia, pero, en el caso del optimismo, la sabiduría popular y la psicología científica coinciden.

De modo general, se puede afirmar que ser optimista es más sano. El optimismo tiene que ver con nuestras expectativas vitales y con nuestras metas laborales. Las personas optimistas esperan que les sucedan cosas buenas, mientras que los pesimistas tienden a lo contrario.

Fuente: Revista Mente Sana